La I región: Central comprende cantones de la provincia de San José (Central, Escazú, Desamparados, Puriscal, Tarrazú, Aserrí, Mora, Goicoechea, Santa Ana, Alajuelita, Coronado, Acosta, Tibás, Moravia, Montes de Oca, Dota, Curridabat y León Cortés), de la provincia de Alajuela (Central, excepto el distrito de San Isidro de Penas Blancas; Grecia, Atenas, Naranjo, Palmares, Poás, Alfaro Ruiz y Valverde Vega), de la provincia de Cartago (Central, Paraíso, La Unión, Jiménez, Turrialba, Alvarado, Oreamuno y El Guarco) y de la provincia de Heredia (Central, Barva, Santo Domingo, Santa Bárbara, San Rafael, San Isidro, Belén, Flores y San Pablo).
La II región: Pacífico Norte está compuesta por los cantones de Liberia, Nicoya, Santa Cruz, Bagaces, Carrillo, Canas, Abangares, Tilarán, Nandayure, La Cruz y Hojancha, de la provincia de Guanacaste.
La III región: Pacífico Centro comprende los cantones de Puntarenas, Esparza, Montes de Oro, Aguirre, Parrita, Turrubares, San Mateo y Orotina.
La IV región: Pacífico Sur agrupa los cantones de Pérez Zeledón, Buenos Aires, Osa, Golfito, Coto Brus y Corredores.

La V región: Norte está integrada por los cantones de San Carlos, Upala, Los Chiles, Guatuso, Sarapiquí (excepto el distrito de Horquetas) y los distritos Sarapiquí, de Alajuela, San Isidro de Peñas Blancas, de San Ramón, y Río Cuarto de Grecia.
La VI región: Atlántica engloba los cantones de Limón, Pococí, Siquirres, Talamanca, Matina y Guácimo, junto con un distrito de Horquetas, Sarapiquí.
El área metropolitana se extiende en torno a la capital y agrupa los cantones y los distritos más poblados del país: el 27,3 % de la población costarricense. Está compuesta por los siguientes cantones de la provincia de San José: Central, Escazú, Desamparados (excepto los distritos de Frailes, San Cristóbal, Norte y Rosario), Aserrí (distrito primero), Goicoechea (excepto el distrito de Rancho Redondo), Alajuelita, Coronado, Tibás, Moravia (excepto el distrito de San Jerónimo), Montes de Oca y Curridabat. En total, el área ocupa 180 km2, escenario de un fenomeno de concentración urbana al parecer imparable: se calcula que la conurbación tendrá, en el año 2000, una población superior a 1 200 000 habitantes.
Esta división en grandes regiones tiene como objetivo racionalizar la disponibilidad de recursos energéticos y de materias primas, para organizar en torno a ellas una política de diversificación de la producción nacional.
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